Historia, cultura y un chapuzón en la piscina

La Ruta Ciudades Patrimonio de la Humanidad ofrece un recorrido de 3 noches por los Paradores de Salamanca, Segovia y Alcalá de Henares. Monumentos y gastronomía castellana, las mejores vistas y espectaculares piscinas para disfrutar de estas históricas ciudades.

 

Día 1. Domingo. Parador de Salamanca.
Universitaria, alegre y monumental. Salamanca tiene una infinidad de rincones para descubrir. Es imprescindible dar un paseo por la Plaza Mayor, una de las más bellas de España, y tomar algo en uno de sus acogedores cafés y mesones. Entre los numerosos monumentos que ofrece la ciudad destacan la Casa de las Conchas, la Catedral Vieja y la Catedral nueva y la modernista Casa Lis.
En la margen izquierda del río Tormes se encuentra el Parador. A través de sus enormes ventanales, e incluso desde la terraza y la piscina, se puede disfrutar de una excepcional panorámica del casco histórico. También es el lugar ideal para degustar los sabrosos platos que ofrece la gastronomía de la zona, como la ternera morucha, el farinato, el jamón ibérico de Guijuelo o las alubias de la Alberca.

 

Día 2. Lunes. Parador de Segovia.
La segunda parada de la ruta es Segovia, una de las ciudades más monumentales de España. Su icónico acueducto, la catedral, el Alcázar y las murallas medievales ofrecen imágenes de postal que impresionan aún más con la caída del sol. Para saborear la ciudad hay que callejear y tapear en sus barras.
El Parador de Segovia, moderno y acogedor, también ofrece unas vistas inigualables y cuenta con una enorme piscina. El cochinillo y el cordero son los platos estrella de su restaurante, donde además se pueden degustar otros platos tradicionales como la sopa de ajo o el bacalao al estilo Carrascal del Río.

 

Día 3. Martes. Parador de Alcalá de Henares.
La ruta finaliza en la ciudad natal de Cervantes. En la universitaria Alcalá de Henares se respira arte y cultura. Las empedradas calles del centro están repletas de palacios, conventos y edificios históricos como la Catedral, la Universidad y el Palacio Arzobispal. En la concurrida calle Mayor -la calle con soportales más larga de España- se encuentra la Casa Natal del ilustre autor de El Quijote.

El Parador es la combinación perfecta entre tradición y modernidad. Su decoración de diseño se funde con el colegio-convento del siglo XVII en el que se ubica. Cuenta con dos espacios gastronómicos en los que disfrutar de la cocina cervantina: el Restaurante de Santo Tomás y la Hostería del Estudiante, del siglo XVII, situado en el antiguo Colegio Mayor de San Jerónimo. Las migas alcalaínas, las croquetas de cocido o los Piononos del convento son algunas de las especialidades.
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